Pensaba que la conocía muy bien. Al fin y al cabo, vivimos
juntas muchos años. Hasta que, un buen día, me anunció que se iba a vivir al
extranjero. ¡Al extranjero! Ella, que siempre vivió en Barcelona, sin cambiar
de barrio. La noticia me pilló completamente por sorpresa.
- Bueno, si, quizás un cambio de aires de iría bien. ¿Y a
dónde quieres ir?
- ¿A Vila do Abrão? Ah. ¿Y esto donde está, en Portugal?
- ¿En una isla de Brasil? ¿Pero mamá, estás segura?